martes, 30 de octubre de 2018

Comentario de una película


Sobre la Película “Piratas de Silicon Valley”

Piratas de Silicon Valley es una película cuenta el inicio y éxito de Steve Jobs y Bill Gates, el inicio de los ordenadores personales y la rivalidad entre Apple y Microsoft. Lejos de otras películas similares que glorifican a los protagonistas, ésta es más crítica y deja mensajes interesantes y duros: en el fondo no importa quién inventa qué, solo quién lo vende mejor y quién llega antes. Steve Jobs está retratado como un genio despótico y narcisista, mientras Bill Gates es una especie de embaucador, analiza a sus rivales, juega con ellos y saca provecho de la situación.

La película repite varias veces la frase ¨Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban¨. Esa frase fue dicha por el verdadero Steve Jobs, pero originalmente es de Picasso. La frase tiene su significado en esta historia: el sistema operativo gráfico revolucionario de Apple estaba basado en Xerox, que había conseguido un sistema parecido antes. Mientras, Microsoft directamente roba el de Apple cambiando detalles. Si consideramos lo que antecede, fácilmente podemos entrever el porqué del nombre del film.

Al final, lo único que importa es adelantarse al otro y venderse mejor, aunque la idea no sea tuya. El mundo empresarial carece de una ética de la virtud, como establecieron Al Ries y Jack Trout al definir las 22 leyes inmutables del Marketing: “es preferible ser el primero que ser el mejor”. Ello se reproduce en un diálogo en el filme:

- Jobs: Somos mejores que tú. Nuestro producto es superior.
- Gates: ¿No lo entiendes, Steve? Eso no importa.

Mi propio PLE


En este post intentaré delinear mi propio PLE que, si recordamos su concepto en un post anterior (ver: "PLE"), equivale a desarrollar un ejercicio de metacognición del propio aprendizaje, es decir, desplegar una función reflexiva sobre la propia actividad de aprender. 
En aquella oportunidad, referíamos que "en el PLE de las personas se integran, además de las experiencias clásicas que configuraban nuestro aprendizaje en la educación formal, las nuevas experiencias a las que nos acercan las herramientas tecnológicas actuales, especialmente las aplicaciones y servicios de la Web 2.0, y los procesos emergentes –individuales y sobre todo colectivos– de dicha ecología del aprendizaje". 
Asimismo, siguiendo a LINDA CASTAÑEDA Y JORDI ADELL, distinguíamos que en el PLE se integran 3 partes principales: Herramientas, mecanismos y actividades para leer, Herramientas, mecanismos y actividades para hacer/reflexionar haciendo y Herramientas, mecanismos y actividades para compartir y reflexionar en comunidad (la PLN, Red Personal de Aprendizaje). 
Entonces, si nos servimos de tales distinciones para considerar el caso propio, podríamos decir que:
  • En la primera parte mencionaríamos nuestros espacios y mecanismos de lectura, en la acepción más multimedia de la palabra: portales digitales de noticias, blogs, repositorios, redes sociales (tweets de otros periodistas, personalidades públicas, investigadores).
  • En la segunda parte mencionaríamos los sitios en los que damos sentido y reconstruimos el conocimiento a partir de la reflexión sobre la información: en nuestro caso, el blog; pero, también, el espacio colaborativo que supone Google Drive.
  • En la tercera parte  mencionaríamos el entorno social para aprender: foros digitales, portales de trámites y consultas.
Por lo tanto, si en el posteo al que nos hemos remitido antes concluíamos que "usando activamente e intensamente sus PLEs los aprendices deberían comprender que hoy no sólo consumen información, sino que pueden crearla y reflexionar sobre ella en comunidad", en función del esbozo del propio PLE que hemos realizado podemos comprobar que, exceptuando el caso del presente blog, el rol que asumimos en la mayor parte de las actividades es el de consumidores de información y en muy menor medida el de creadores de información.



Datos abiertos y periodismo: el caso de Rosario


Resumen de un texto de la bibliografía de la materia TIC III. El texto es Rosario: del gobierno digital al gobierno de servicios” por Patricia C. Giardini y Valeria A. Aguzzi

Rosario: del gobierno digital al gobierno de servicios

Bajo la visión de la actual administración de Rosario, las ciudades modernas, basadas en infraestructuras eficientes y durables deben orientarse a mejorar el confort de los ciudadanos, siendo cada vez más eficaces y brindando nuevos servicios de calidad, respetando los aspectos ambientales y el uso prudente de los recursos. Al mismo tiempo deben promover una gobernanza participativa y un buen aprovechamiento del tiempo de los ciudadanos. En este sentido el aporte de las tecnologías de información y comunicación en general y del software libre en particular es fundamental para seguir avanzando en un desarrollo óptimo y sostenible de servicios digitales orientados al ciudadano.

Bajo su plan de desarrollo estratégico a largo plazo (Plan Rosario Metropolitana, Estrategias 2018), Rosario se ve a si misma como un ámbito de cultura e identidad, que promueve la innovación y la creatividad, desarrolla el conocimiento y prioriza la educación. En este mismo plan, la ciudad se dispone a lograr una serie de objetivos estratégicos, íntimamente relacionados con el concepto integral de ciudad inteligente. 

Algunos de sus objetivos particulares son:
• Posicionar a Rosario como un polo de educación y cultura en el MERCOSUR.
• Promover y difundir la actividad artística y cultural propiciando el desarrollo de entornos institucionales favorables a la creatividad y la innovación.
• Incrementar las posibilidades de acceso de los distintos niveles de la población a la educación y la cultura.
• Acrecentar los niveles de acceso y apropiación de la población a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
• Diseñar una red dinámica de conocimiento que vincule la oferta educativa y cultural de la ciudad con las demandas del sector económico

El proyecto Ciudad Digital que desarrolla Rosario en su plan estratégico 2018 es un marco de gran amplitud y capacidad transformadora, que promueve la creación y exploración de múltiples posibilidades para el desarrollo de herramientas e iniciativas innovadoras que aborden las distintas necesidades de la ciudad.  

Esta propuesta se estructura a partir de los siguientes ejes de trabajo:
.Inclusión Digital: 
.Gobierno Electrónico:
.Democracia Digital
.Economía Digital

Para llevar a cabo estas iniciativas de manera integral es necesario desarrollar un ámbito de construcción colectiva, en el cual los distintos actores sociales puedan intercambiar ideas y arribar a consensos en relación a la implementación de las políticas de Ciudad Digital en Rosario y su área metropolitana. En este sentido, se propone la constitución de Agenda Digital, como un espacio participativo, abierto y permanente para la apropiación, por parte del gobierno, las instituciones
y los ciudadanos de los beneficios de la sociedad del conocimiento mediante el uso intensivo y estratégico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Políticas de Gobierno digital:
Las principales políticas de gobierno digital adoptadas en el municipio giran alrededor de los siguientes ejes-conceptos íntimamente relacionados entre sí:
.Adopción integral de software libre
.Innovación y diversificación de servicios digitales.
Apertura de datos y Gobierno Abierto

La orientación de las distintas ramas del proyecto de Ciudad Inteligente de Rosario se complementan
entre sí, logrando una sinergia y un círculo virtuoso de éxitos en torno a la provisión de servicios públicos de eficiencia.
Como debe corresponder a cualquier modelo exitoso y extensible en el tiempo de Ciudad Inteligente, este debe orientarse, como en el caso de Rosario, no meramente a la implementación de tecnología, cámaras y sensores sin un objetivo definido, sino a integrar los mismos en políticas públicas de provisión de servicios, para hacer la vida del ciudadano más fácil y más cómoda, en última instancia, el objetivo de todo buen gobierno.
Es así entonces que se destacan en Rosario múltiples iniciativas que han hecho un uso intensivo de la tecnología, los servicios web y la sensorización, pero bajo estrictos objetivos políticos, como mejorar las condiciones de seguridad, o facilitar el transporte urbano de los ciudadanos. Podemos decir que gracias a la tecnología, pero utilizada como un medio y no como un fin en sí misma, la Ciudad de Rosario es hoy una ciudad que hace mejor uso de sus recursos y capacidades para brindar servicios de calidad en determinadas áreas.

Modelo para la redacción del siglo XXI


Resumen de un texto de la bibliografía de la materia TIC III. El texto es de Bradshaw, Paul (2007), “El diamante de noticias. Modelo para la redacción del siglo XXI”.

Modelo para la redacción del siglo XXI

La redacción del siglo XXI se caracteriza por hacer algo con una noticia una vez que está publicada. Busca realizar conexiones, a través de los siguientes interrogantes:

1.     Con quién me puedo conectar?
2.     Qué leyó el periodista para escribir esto?
3.     Dónde pasó esto?
4.     Cuándo se realizarán eventos de los que deba estar enterado?
5.     Porqué debería importarme?
6.     Cómo puedo marcar la diferencia?

Y aporta modos de responderlas:

1. Tradicionalmente los diarios/radios/tv  habrían trasmitido o impreso un número de teléfono de una organización tradicional – pero esa organización tenía que existir primero; ellos ya tienen su propia agenda. ¿Y si tus lectores se quieren conectar entre ellos, sin un intermediario?. Cualquier cosa que sea, ayudalos a hacerlo

2. Los periodistas todavía no enlazan rutinariamente a sus fuentes. Así que necesitamos una forma de hacer que suceda.
Una forma sería que  la cuenta de marcador social de los periodistas sea parte de su línea de autor.

3. Geoetiquetado de noticias, para que los lectores puedan elegir leer artículos de una cierta ubicación.

4. Si leo una noticia sobre un próximo festival/lectura/muestra, sería bueno que pueda agregarlo de forma fácil a mi Outlook/Yahoo/Google calendar.  Y mejor sería si pudiera agregar mi propio evento que estoy organizando sobre el tema que me encuentro cubriendo. Algunas organizaciones de noticias tienen calendarios de eventos

5. Las nuevas tecnologías de la comunicación – y las bases de datos en particular – brindan formas sorprendentes de personalizar las noticias e ilustrar cómo estas afectan a los lectores

6. En cierta forma, la mayoría de las preguntas anteriores ayudan a responder esta. El lector se puede organizar con otras personas; pueden agregar eventos a su agenda; pueden generar atención. La web ofrece acceso simple a peticiones online y cartas generadas automáticamente a legisladores en un lado más tradicional; mientras que las acciones de los consumidores y cambiar el comportamientos de los consumidores es fácil con la habilidad de cambiar servicios en línea

PLE






A continuación presentamos un resumen de un texto de la bibliografía sugerida en la materia TIC III. El texto elegido es “LA ANATOMÍA DE LOS PLES”, de LINDA CASTAÑEDA Y JORDI ADELL UNIVERSIDAD DE MURCIA / UNIVERSITAT JAUME.

Entorno Personal de Aprendizaje (Personal Learning Environment, PLE)

1. EL ENTORNO PERSONAL PARA APRENDER
Sea cual sea la época en la que nos situemos, las personas han tenido siempre un entramado de conexiones sociales y de fuentes básicas de las que aprender. Ese “entramado” ha estado condicionado siempre por las fuentes de conocimiento fiable de las que disponían y de las cuales se entendía que debían aprender. Así, en un primer momento el entorno de aprendizaje se limitaba a la tribu y a la familia, posteriormente incluyó también a un maestro del que éramos aprendices, con la aparición y proliferación de los libros incluyó a los libros y, cuando aparece la escuela, centraliza en ella casi todos sus elementos. No obstante, con la llegada de Internet, las tecnologías de la llamada Web 2.0 y la popularización del acceso móvil a la información las cosas han cambiado. Ahora podemos acceder de forma rápida y sencilla a toda la información que constituía en otros momentos el grueso de la educación escolar (los contenidos) y además podemos comentarla, recrearla y debatirla con otras personas. La información a la que tenemos acceso se ha multiplicado por varios órdenes de magnitud. Casi todo lo que nos pueda interesar está a distancia de un clic. El entorno natural de nuestras interacciones se ha expandido a la red de información que hemos tejido globalmente en las últimas décadas. Y es aquí, en esta nueva realidad, donde aparece el interés por el estudio de los PLEs.

2. EL PLE, UNA IDEA ÚTIL SOBRE CÓMO APRENDEMOS

Se dice que la idea de PLEs se remonta al año 2001 cuando, en el marco del proyecto NIMLE (Northern Ireland Integrated Managed Learning Environment) financiado por el JISC (el Joint Information Systems Committee de la Gran Bretaña), se empieza a desarrollar la idea de un entorno de aprendizaje centrado en el alumno como evolución de los ya por entonces populares entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje, centrados en la institución. Un entorno que pudiera recoger y centralizar recursos de diversas instituciones (Brown 2010). Algunos años más tarde, en 2004, el JISC incluyó una sesión específica en su congreso anual dedicada a entornos telemáticos centrados en el alumno a los que llamaron Personal Learning Environments. Esta fue la primera vez que se usó “oficialmente” dicho concepto, que posteriormente se generalizó y evolucionó, y cuyo acrónimo usamos en casi todos los idiomas: PLE.
El desarrollo de las ideas sobre PLEs es en sí mismo un ejemplo de esa nueva manera de concebir el conocimiento en la red: un proceso colectivo y abierto. Se empezó con debates más o menos informales a nivel global que tuvieron su reflejo sobre todo en foros y blogs, para posteriormente consolidarse en las formas tradicionales de difusión científica: comunicaciones a congresos, artículos en revistas y, ahora, monografías.
Así hoy se afirma que “PLE es un enfoque pedagógico con unas enormes implicaciones en los procesos de aprendizaje y con una base tecnológica evidente. Un concepto tecno-pedagógico que saca el mejor partido de las innegables posibilidades que le ofrecen las tecnologías y de las emergentes dinámicas sociales que tienen lugar en los nuevos escenarios definidos por esas tecnologías” (Attwell, Castañeda y Buchem, en prensa), o lo que es lo mismo, una idea que nos ayuda a entender cómo aprendemos las personas usando eficientemente las tecnologías que tenemos a disposición.

3. CONCEPTO Y COMPONENTES DE UN PLE

Es decir, el PLE de las personas se configura por los procesos, experiencias y estrategias que el aprendiz puede –y debe– poner en marcha para aprender y, en las actuales condiciones sociales y culturales, está determinado por las posibilidades que las tecnologías abren y potencian. Eso implica que hoy algunos de esos procesos, estrategias y experiencias son nuevos, han surgido de la mano de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, pero implica también que es deseable que sean utilizados frecuentemente y que sirvan para enriquecer la manera en la que aprenden las personas tanto de forma individual como con otros. En el PLE de las personas se integran, además de las experiencias clásicas que configuraban nuestro aprendizaje en la educación formal, las nuevas experiencias a las que nos acercan las herramientas tecnológicas actuales, especialmente las aplicaciones y servicios de la Web 2.0, y los procesos emergentes –individuales y sobre todo colectivos– de dicha ecología del aprendizaje.
En el PLE se integran 3 partes principales:


3.1. Herramientas, mecanismos y actividades para leer
Los primeros componentes del PLE son las fuentes documentales y experienciales de información, entendidas como nuestros particulares “manantiales del conocimiento”, los sitios y los mecanismos por los que nos informamos y extraemos información de forma habitual o excepcional en diversos formatos. Son nuestros espacios y mecanismos de lectura, en la acepción más multimedia de la palabra. Desde una perspectiva más pedagógica, hablamos también de actitudes y aptitudes para la búsqueda, de curiosidad, de iniciativa y de independencia a la hora de emprender esas búsquedas de información de forma permanente, aún cuando no respondan a una necesidad concreta.

3.2. Herramientas, mecanismos y actividades para hacer/reflexionar haciendo
En la segunda parte del PLE –modificar la información–, integramos aquellas herramientas y espacios en los que hacemos cosas con la información conseguida, los sitios en los que damos sentido y reconstruimos el conocimiento a partir de la reflexión sobre la información. Pero con ellas incluimos también los procesos mentales que ponemos en marcha para hacerlo, mecanismos de reflexión, reorganización, priorización, reelaboración, publicación de la información, así como las actitudes asociadas a ese tipo de procesos y a la forma en la que los realizamos. En consecuencia, hablamos entonces de los sitios en donde re-elaboramos y publicamos la información que conseguimos.

3.3. Herramientas, mecanismos y actividades para compartir y reflexionar en comunidad: La PLN (Red Personal de Aprendizaje)
Seguramente lo más relevante de todo lo que se incluye en la definición de PLE que manejamos sea que esas fuentes, mecanismos y actitudes para aprender a las que nos referimos todo el tiempo, no se limitan a las documentales e individuales, sino que en ellas se incluye a las personas como fuentes de información y a nuestras interacciones con ellas como experiencias que enriquecen nuestro conocimiento. Es decir, hablamos no sólo de un PLE individual y formado por mí y “mis cosas” para aprender, sino que se incluye mi entorno social para aprender (Red Personal de Aprendizaje o PLN que son sus siglas en inglés y es de la forma en la que más frecuentemente nos encontramos el término en la literatura), con sus fuentes y relaciones como parte fundamental de ese entorno. Entonces decimos que en el PLE se integra la PLN, es decir, las herramientas, los procesos mentales y las actividades que me permiten compartir, reflexionar, discutir y reconstruir con otros conocimiento –y dudas–, así como las actitudes que propician y nutren ese intercambio. Aún diremos más. Si tenemos en cuenta el momento tecnológico y social actual, es seguramente esta parte, la parte social de nuestro entorno de aprendizaje, la parte más importante del PLE.
Pero además incluiríamos en la definición de nuestra PLN las oportunidades de intercambiar con esas personas (encuentros, reuniones, foros, conferencias, etc.) que ayudan a enriquecer esa PLN y los procesos mentales que ponemos en marcha en esos intercambios: capacidad de decisión, asertividad, etc. Esta PLN exige una serie de competencias relacionadas con la propia identidad en el entorno conectado (Castañeda y Camacho, 2012). Es decir, a la vez que la persona construye, amplía y gestiona su PLN, debe desarrollar una mayor y mejor consciencia de su propia identidad (aumentada por los espacios tecnológicos en donde se mueve) personal y profesional, pues sólo con una identidad solvente podrá fortalecer esa red que dé soporte a una gran parte de su aprendizaje.

4. GENERALIDADES Y TRANSVERSALIDADES

Además, existen algunos procesos mentales que debieran considerarse transversales al PLE, como se pueden considerar transversales a la experiencia de aprender y a la capacidad de aprender autónomamente. Hablamos de procesos como crear, autorregularse, ser curioso, y en general todos aquellos que van más allá del sistema puramente cognitivo (Bloom et al., 1956) y se relacionan con los sistemas de metacognición y de conciencia del ser enunciados por Marzano (2001). Es decir, que aunque hay tres aspectos básicos que nos ayudan a explicitar nuestro PLE –leer, reflexionar-hacer y compartir–, las de herramientas, fuentes de información, conexiones y actividades que se incluyen no son de uso exclusivo de una de esas partes. En todo caso se trata de cómo aprendemos, así que las únicas “reglas” son las que nos indique nuestra percepción de ese aprendizaje.

5. ALGUNAS PRECISIONES ACERCA DE LOS PLE

El PLE de las personas existe desde siempre, pero en un mundo donde las fuentes de información son escasas (libros, expertos), están centralizadas (escuela) y la inercia del conocimiento es grande (tarda en cambiar, le cuesta moverse), el PLE no aportaba mucha información relevante. Sin embargo cuando nos movemos en un mundo donde la información se ha fragmentado y dispersado en múltiples espacios y formatos por acción de la tecnología, donde casi cualquiera puede ser creador y proveedor de información y el conocimiento avanza a velocidad vertiginosa, definir, conocer, manejar y enriquecer el PLE supone una estrategia necesaria para aprender eficientemente. Es decir, aunque digamos que el PLE existe desde siempre, asume entidad y relevancia propios hoy, una vez que sus componentes se multiplican por la acción de las tecnologías; por eso decimos que el PLE es el entorno en el que aprendemos usando eficientemente las tecnologías. No obstante, tenerlo y no conocerlo o no saber cómo enriquecerlo/mantenerlo implica desperdiciar su potencial en tanto que herramienta de metacognición. Si no entendemos cómo aprendemos, es muy difícil que podamos replicar nuestros mecanismos de aprendizaje en situaciones similares o reconducirlos y enriquecerlos cuando no sabemos enfrentar una situación en la que debemos aprender cosas nuevas. Y eso supone un problema serio de adaptabilidad en un mundo en que la necesidad de aprender es no sólo permanente (aprendizaje a lo largo de toda la vida), sino más amplia que nunca (aprendizaje en más y variados aspectos, a lo “ancho” de toda la vida). Eso implica que las tecnologías dejen de tener un papel meramente instrumental dentro del sistema educativo y vayan mucho más allá de ser las herramientas que hacen más eficiente el modelo educativo que ya conocemos, para evidenciar la necesidad de un modelo educativo radicalmente diferente.

Pero además, si específicamente la educación básica es la encargada de proveer del “salario mínimo cultural” (Escudero, 2004) que ayude a las personas a ejercer plenamente su ciudadanía en las máximas condiciones de felicidad (Ríos, 2003), entonces es imprescindible que en ese periodo educativo se aborde de una manera decidida el desarrollo del PLE por parte de los estudiantes. Las competencias mínimas a desarrollar durante la educación formal, y muy particularmente durante los primeros periodos educativos, pasan por la concienciación, desarrollo y gestión del PLE, que permita a la persona –sean cuales sean sus expectativas vitales– educarse para ejercer su ciudadanía de forma plena. Los PLE son aprender a aprender en la era digital. Desde esta perspectiva, los procesos de enseñanza (no sólo en la enseñanza básica, sino en todos los procesos educativos formales) se redefinen. La importancia no reside en qué quiere y está dispuesto a enseñar alguien (persona o institución) en términos de contenidos, cerrados e inamovibles, sino en qué quiere/necesita aprender el aprendiz y cómo organiza (o el enseñante organiza) en torno a él una experiencia/actividad/tarea que le permita aprenderlo. Es decir, que debemos enseñar a solucionar problemas, y no solo las soluciones de los problemas conocidos.
Cuando hablamos de que cada persona tiene un entorno de aprendizaje y que debe ser capaz de explicitarlo, gestionarlo y enriquecerlo, entendemos que él no es algo estático que puede introducirse en la cabeza de las personas para que sea útil, sino que es algo en continuo movimiento y que fluye a través de las personas, recreándose cada vez (muy en el sentido del constructivismo social propuesto por Vygotsky (1978) y desarrollado para los tiempos de Internet en el conectivismo de Siemens (2005) y Downes (2005)). Por eso mismo, plantear el PLE, entendido como aprender a aprender en la era digital, como centro de los procesos educativos (formales y no formales) supone cambios profundos en todos los participantes en el proceso educativo. Pero, de la misma forma, introducir los PLEs como eje fundamental de los procesos puede ayudar a cambiar y reconstruir –sofisticar– no sólo las creencias de los docentes sobre cuáles son las mejores formas de enseñar (Kim et al. 2012), sino las de los aprendices sobre la naturaleza del conocimiento y del propio aprendizaje (Schommer-Aikins et al., 2012). Usando activamente e intensamente sus PLEs los aprendices deberían comprender que hoy no sólo consumen información, sino que pueden crearla y reflexionar sobre ella en comunidad.
Vivimos tiempos en los que las nuevas tendencias educativas se mueven entre dos polos más o menos opuestos: por un lado los modelos de entrenamiento masivos que, a modo de evolución de la enseñanza por correspondencia, toman cada vez más fuerza como una forma de aprovechar las economías de escala a las que nos acerca la red (los llamados xMOOCs, en sus diversas modalidades (Rodríguez, 2012), como los que podemos encontrar en Udacity o Coursera, o la muy famosa Khan-Academy), y en el otro lado, propuestas metodológicas que asumen un aprendiz social, comprometido, que lee solo y elige solo pero que aprende en comunidad a través de intercambios relevantes (hablamos de las experiencias de Flipped Classroom o cMOOCs). Tanto unas como otras tienen su lugar en el PLE, en un caso como parte de las fuentes de información del PLE y en el otro como ecosistema donde el PLE se desarrolla y enriquece.

martes, 9 de octubre de 2018

Analisis y comentario sobre un documento hallado en repositorio


Análisis y comentario del documento: 




La sociedad de la información y el conocimiento ha impulsado un proceso continuo de cambio y las universidades no están excluidas. Precisamente, el eje transversal que motoriza el cambio son las Tecnologías de la Información y la Comunicación o TIC. Tales tecnologías generan las condiciones para ampliar el acceso a la información y el conocimiento a través de Internet. La información y el conocimiento proviene de las producciones científico-académicas y modo de fomentar el acceso a las mismas ha sido incorporarse al movimiento del Acceso Abierto. Este movimiento de incorporación ha originado la creación de repositorios de información. El documento considerado estudia el estado de la cuestión de los repositorios de información de Universidades Nacionales Argentinas que efectivamente utilizan las directrices del AA como recurso de comunicación académica de sus producciones. 
De un análisis del documento se desprende que en él puede encontrarse una descripción de tendencias
internacionales del movimiento de AA, una descripción del panorama actual de los repositorios vinculados a las instituciones universitarias argentina, una identificación de los repositorios de información de Universidades Nacionales Argentinas fundada en la última edición disponible de tres fuentes de información: el Directorio de Repositorios de Acceso Abierto (openDOAR), el Registro de
Repositorios de Acceso Abierto (ROAR), el Ranking Web de Repositorios del Mundo (RWRM).
Al menos hasta el año 2013, que es el año en que fue hecho público en la ponencia, el documento cumple con su objetivo principal que es colaborar con la construcción de un estado de la cuestión sobre el avance del movimiento AA en Argentina. A partir del estado de cuestion elaborado a través del estudio podemos acceder a una medición que además de arrojar datos provenientes del relevamiento tienen el gran valor de sentar un precedente. Otra conclusión que arroja el estudio es que la creación paulatina de los repositorios producirá un fuerte crecimiento de estos nuevos recursos de comunicación en las universidades nacionales, ya que el tema se viene imponiendo lenta pero fuertemente en la agenda de estas instituciones. Por último, si hay algo que las autoras se encargan de dejar muy en claro es que el estudio mismo ha servido para reflexionar sobre como las TIC favorecieron el acceso a la información libre y gratuita y ello favorece directamente a la generación de conocimiento genuino.

Comentario de una película

Sobre la Película “Piratas de Silicon Valley” Piratas de Silicon Valley es una película cuenta el inicio y éxito de Steve Jobs y Bill ...